Qué dice “Stand by Me” de Ben E. King
Ben E. King la escribió para los Drifters, que no la quisieron. Partió de una vieja canción gospel, y 25 años después una película le dio una segunda vida.
Ben E. King · 1961 · Compuesta por Ben E. King, Jerry Leiber, Mike Stoller
“Stand by Me” es la canción en la que Ben E. King le pide a alguien que se quede a su lado. La escribió en 1960, a partir de una vieja canción gospel, pensando en su grupo de entonces, los Drifters, que no la quisieron. La terminó con Jerry Leiber y Mike Stoller, y se convirtió en una de las canciones más tocadas del siglo XX.
Qué cuenta la canción
El narrador le pide a una persona que no se vaya. Mientras la tenga cerca, dice, no le teme a la oscuridad de la noche, y ni siquiera una catástrofe, como que el cielo se venga abajo, lo haría llorar. Todo el pedido se resume en el título: que esa persona se quede con él.
De una canción gospel
En una entrevista de 1987, King contó que admiraba a Sam Cooke, y que de la época en que Cooke cantaba con los Soul Stirrers recordaba una canción gospel con ese pedido en el título. Le gustó la frase, empezó a escribir a partir de ella, sentado en el borde de la cama, y la canción le salió de “la soledad, más o menos”. Stoller también la relacionó con un viejo tema gospel, y recordó que King venía de cantar en la iglesia.
La BBC y un ensayo publicado por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos van más atrás: un himno de 1905 del pastor Charles Albert Tindley, también con ese título. King, en las entrevistas, solo habló de una canción de los Soul Stirrers. La BBC señala además que la segunda estrofa se parece mucho a un pasaje del Salmo 46, el que dice que no hay que temer aunque la tierra tiemble y los montes caigan al mar.
Una canción que los Drifters no quisieron
King la escribió para los Drifters, el grupo vocal en el que había sido la voz principal. Se la ensayó a sus compañeros, y según contó en 1987, el mánager les dijo que no estaba mal, pero que por el momento no necesitaban más material. King guardó la canción y se fue. Según él, para entonces ya había dejado el grupo para seguir solo.
King contó que la retomó al final de una sesión, cuando sobraba tiempo de estudio y Leiber y Stoller, sus productores, le preguntaron si tenía algo más. Stoller lo recuerda en su oficina: King la cantó sin acompañamiento, él buscó los acordes en el piano e inventó la línea de bajo, y Leiber gritó que eso era un éxito. Leiber ayudó con la letra, aunque King dijo que no la cambió mucho. Según Stoller, King tiene la mitad de la canción, y Leiber y él, un cuarto cada uno. En el disco de 1961, los dos figuraban con un seudónimo compartido, Elmo Glick.
La grabación
Se grabó en 1960, en la misma sesión que “Spanish Harlem”, en los estudios de Atlantic en Nueva York, con el ingeniero Tom Dowd. El contrabajo de Lloyd Trotman toca la línea de Stoller y una guitarra eléctrica la duplica una octava más arriba. Las cuerdas las arregló Stan Applebaum, y un güiro y un triángulo marcan el ritmo. Todo se grabó al mismo tiempo, orquesta, coros y voz. A Jerry Wexler, productor de Atlantic, no le gustó: se habían pasado del horario con una orquesta cara.
Lo que pasó en 1961
El sencillo salió en abril de 1961 en Atco, un sello de Atlantic. En junio llegó al número 4 del Hot 100 de Billboard y estuvo cuatro semanas en el número 1 de la lista de rhythm and blues. En el Reino Unido, en cambio, no pasó del puesto 27.
La película
En 1986, Rob Reiner filmó una adaptación de The Body, una novela corta de Stephen King, y le cambió el título por el de la canción. Según Stoller, Reiner quería usar la grabación original porque veía la película como una historia de época. A Leiber la elección le pareció rara: no le veía relación con la película.
La canción volvió al Hot 100 y en diciembre de 1986 llegó al número 9, otra vez entre las diez primeras, 25 años después. En el Reino Unido, Atlantic la reeditó para acompañar una campaña de televisión de los jeans Levi’s 501, y en febrero de 1987 llegó al número 1, donde estuvo tres semanas.
Lo que pasó después
En 1999, la sociedad de autores BMI la ubicó cuarta entre las canciones de su catálogo más pasadas en la radio y la televisión de Estados Unidos durante el siglo XX, con más de siete millones de pasadas. John Lennon la grabó en 1975, y en 2018 el coro The Kingdom Choir la cantó en la boda del príncipe Harry y Meghan Markle, ante una audiencia de casi dos mil millones de personas. La BBC recordó entonces que en los años sesenta también se cantó en el movimiento por los derechos civiles: para el historiador Craig Werner, un hombre negro que cantaba que no iba a tener miedo enviaba un mensaje político disimulado.
En marzo de 2015, la Biblioteca del Congreso la sumó a su registro de grabaciones históricas, y King dijo que era uno de los mejores momentos de su vida. Murió cinco semanas después, el 30 de abril, a los 76 años. En 1987 había dicho que la canción era “mi llave secreta para sobrevivir”.