Qué dice “Creep” de Radiohead
Thom Yorke la escribió en la universidad, en medio de una obsesión no correspondida. La banda la presentó como una canción para los que se sienten fuera de lugar.
Radiohead · Pablo Honey · 1992 · Compuesta por Colin Greenwood, Jonny Greenwood, Albert Hammond, Mike Hazlewood, Ed O'Brien, Philip Selway, Thom Yorke
“Creep” es la canción de alguien que se siente poca cosa frente a la persona que desea. Thom Yorke la escribió a fines de los 80, cuando estudiaba en la Universidad de Exeter, en Inglaterra. En 1992 le contó al NME que en ese momento estaba metido en “una obsesión muy, muy seria que se fue completamente de las manos”: duró unos ocho meses y no fue correspondida. Radiohead, en cambio, la presentó como una canción para cualquiera que se sienta fuera de lugar.
Qué significa “creep”
En inglés, “creep” es un insulto: se le dice a una persona desagradable, que incomoda. En la canción, el narrador se lo dice a sí mismo. Se compara con la persona que le gusta y sale perdiendo: ella le parece perfecta, y él se siente un bicho raro que no debería estar ahí.
La obsesión de Yorke
En aquella entrevista con el NME, Yorke agregó que ella sabía quién era. Pocos meses después se arrepintió: dijo que se había metido en problemas por admitir que se trataba de una persona real, y que a ella, de todos modos, nunca le había importado. En otra entrevista de 1992, cuando le preguntaron si alguien lo había hecho sentir así, respondió que iba a decir que sí para no meterse en líos, y que fue una época rara de su vida: estaba en la universidad, se sentía muy mal y quería dejarla para tener una banda de rock.
El resto de la banda le dio otro sentido. En 1993, el guitarrista Ed O’Brien le dijo a Billboard que cualquiera se odia un poco a sí mismo cuando ve gente más atractiva, más rica o que parece valer más, y que la canción, aunque suene triste, “en realidad es una celebración de ser un creep”. Yorke, por su parte, le dijo a Rolling Stone que la letra no lo convencía y que tocarla le hacía sentir que estaban haciendo un cover.
Los golpes de guitarra
Lo más famoso de la canción son los golpes secos de guitarra que anuncian el estribillo. Los tocó Jonny Greenwood. Según O’Brien, que lo contó en 1992, era Jonny intentando arruinar la canción, porque no le gustaba, y terminó siendo lo que la hizo. El propio Jonny lo confirmó en 2026, en la revista Mojo: al adolescente que llevaba dentro la canción le parecía demasiado blanda, y quiso convertirla en lo contrario: nada de baladas.
Una sola toma
La grabaron en 1992 Sean Slade y Paul Q. Kolderie, dos productores a los que habían contratado para grabar otras dos canciones. Según contaron en la revista Mix, la escucharon por primera vez en un ensayo. Al terminar, Yorke murmuró que era su canción de Scott Walker, y ellos entendieron que era una canción de Scott Walker: salieron convencidos de que el mejor tema de la banda era un cover. Dentro del grupo, de hecho, la llamaban así.
Una semana después, en los estudios Chipping Norton, en un día flojo, Kolderie les propuso tocar la de Scott Walker para levantarles el ánimo, y apretaron Rec. La banda la tocó una sola vez, y esa es la toma que quedó. Slade admitió que no hicieron otra por dos motivos: sabían que tenían algo especial, y les pagaban por canción. Al responsable artístico de EMI, el sello, no le pareció un sencillo.
Una deuda con The Hollies
En los créditos de “Creep” figuran también Albert Hammond y Mike Hazlewood, los autores de “The Air That I Breathe”, el éxito de The Hollies. Por el parecido entre las dos canciones hubo un reclamo, y después de un acuerdo fuera de los tribunales los sumaron como coautores. En 2018 la historia se dio vuelta: la editorial de Radiohead le reclamó a Lana Del Rey que “Get Free” usaba elementos de “Creep”. Del Rey dijo que la banda quería el 100 % de los derechos; la editorial negó que hubiera una demanda o un pedido así, y en marzo ella dio el caso por terminado.
Lo que pasó después
El sencillo salió el 21 de septiembre de 1992 y no entró entre los 75 más vendidos del Reino Unido. Según una teoría que recoge la Official Charts Company, BBC Radio 1 no la pasaba porque le parecía demasiado deprimente. El éxito llegó de afuera. En Israel fue un éxito inmediato, porque el DJ Yoav Kutner la pasaba sin parar en la radio del ejército. En Estados Unidos, una copia importada llegó a Live 105, una radio alternativa de San Francisco, donde fue la más pedida en la Navidad de 1992. En junio de 1993 llegó al número 2 de la lista de rock alternativo de Billboard, y en agosto entró al top 40 del Hot 100. EMI la reeditó en el Reino Unido en septiembre de 1993, y esta vez llegó al número 7. Es el sencillo más vendido de la banda en ese país, y en 2024 el video pasó los mil millones de vistas en YouTube.
A la banda, el éxito le pesó. En 1995 Yorke contó que tener que salir de gira para defender una sola canción los asfixió y que estuvieron a punto de separarse. Durante años casi no la tocaron. En 2016, en París, la retomaron después de siete años, y Yorke se la dedicó al que la venía pidiendo a gritos desde el fondo. En 2026, O’Brien reconoció en Uncut que sin “Creep” el sello probablemente los habría echado y que quizá nunca habrían hecho otro disco.